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Pulsa para poner acción

La campaña de TNT para promocionar su canal en Bélgica tiene todos los ingredientes de la acción más realista. Pulsar un botón rojo desata una acción trepidante y sorprendente desde el primer momento, en la que la realidad se transforma en un solo instante para sus protagonistas. Un argumento clásico de confusión entre realidad y ficción da al relato publicitario mayor emoción.

Best job

Una excelente campaña de Procter and Gamble (fabricante de productos de limpieza, belleza y hogar), con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La campaña rinde homenaje a las madres por su trabajo duro detrás de los atletas, implicada y parte relevante del éxito de sus hijos. Tiene banda sonora de Ludovico Einaudi.

Las siete diferencias entre los relatos y las presentaciones en comunicación empresarial

PersonajesEn la comunicación empresarial es muy frecuente la utilización de presentaciones (generalmente Power Point, Prezi, entre otras,…) con mayor o menor grado de intensidad y sofisticación por parte del emisor y, también, con distintas finalidades a nivel directivo. Si bien es cierto que es difícil distinguir en un proceso de comunicación el hecho de ser una historia a que contenga una historia, trataré de hacer una reflexión sobre las diferencias entre unas y otras.

Como en los juegos de agudeza visual, estas son las siete diferencias que existen entre el uso de las presentaciones y el poder de las historias narradas con un sentido.

  1. Una primera diferencia reside en distinguir lo que es una pura enumeración de datos, de plantillas, de estadísticas o gráficos en las presentaciones, de lo que es una historia bien contada, con una trama, un argumento, unos personajes, una sucesión de hechos que conducen a un desenlace.
  2. También es diferente la intencionalidad. Mientras las presentaciones y los Power Point son vehículos de transporte de información en los que se intentan distribuir mensajes o con intencionalidad persuasiva. Mientras, en sentido contrario, en los relatos se trata de conmover y generar emociones en nuestra audiencia.
  3. En las presentaciones, se utiliza fundamentalmente la función referencial, descriptiva o informativa del lenguaje. Mientras en los relatos, se utiliza otras funciones como la función emotiva, expresiva, incluso la función fática.
  4. Las presentaciones van dirigidas al hemisferio izquierdo, dónde reside la lógica, la razón y los procesos mentales, mientras que los relatos van dirigidos al hemisferio derecho dónde se perciben las sensaciones y las emociones.
  5. Las presentaciones con soporte audiovisual ofrecen un territorio, en apariencia, más seguro para el emisor, su construcción es lineal y estructurada. Mientras los relatos tienen capacidad poliédrica, siguiendo una estructura de principio, nudo y desenlace.
  6. Así, en el caso del Power Point y similares, se habla de “presentaciones eficaces” mientras que el caso del relato buscamos historias emocionales, creadoras de sentido e identidad.
  7. Y, la diferencia clave entre una presentación y un relato, reside en la esencia y estriba entre lo que es una historia y lo que no es una historia. Entre lo que tiene un propósito construido hacia un sentido, frente a lo que tiene un contenido basado en informaciones.

En definitiva, las presentaciones pueden tener, como mayor alcance una capacidad persuasiva, mientras que el relato es profundamente transformador, capta la atención inmediatamente y, además, desata la imaginación de quien está presente. Porque no lo escucha, lo vive.

Campaña Samsung S4. La recompensa por no pestañear

Eyes on the prize: El relato de Samsung, revive la narración del héroe, superando pruebas imposibles hasta conseguir una recompensa merecida.

Un héroe del balón

Un golpe de balón. La nueva campaña de Heineken, es una versión mediterránea, narrativa y vitalista del relato del viaje del héroe. Y, al desarrollarse en un espacio mediterráneo, es casi homérica.

Manifiesto crowd y relato colectivo

Portada Manifiesto Crowd

Portada Manifiesto Crowd

En el momento de nacer Comunicatelling, ya publicamos en su momento, el denominado Cluetrain Manifiesto que, de forma clarividente ya anticipaba en 1999, un cúmulo de importantes cambios que se anticipaba en los mercados, en las empresas, en el marketing, en las relaciones derivados de la irrupción de la Web 2.0.

Ahora Antoni Gutiérrez Rubí y Juan Freire presentan un libro “Manifiesto Crowd: la empresa y la inteligencia de las multitudes” que se acompaña de un manifiesto abierto, que gira en torno a la capacidad de creación colectiva y de configuración de un imaginario común, fruto de la Sociedad Red. Así, los autores del Manifiesto Crowd, recogen inicialmente 66 sentencias y proponen que se enriquezca su primera versión, mediante aportaciones procedentes de la red.

Desde el punto de vista del relato, ya sólo el hecho de reflejar la generación de conexión que se genera en el ámbito digital de la sociedad red, introduce un punto de unión entre el fenómeno ‘crowd’ y el relato muy interesante y certero. Segundo, porque la propia creatividad del relato ‘crowd’ merece un análisis detallado para vislumbrar todas sus posibilidades.

Pero es más, el propio Manifiesto Crowd contiene un sentido narrativo de la colaboración participativa, del imaginario común y de la creación colectiva, generadora del relato empresarial  y de la inteligencia de las multitudes. En primer lugar, porque da sentido global a su contenido, hablando del futuro desde el presente (construye una línea de tiempo y acontecimientos) y yendo más allá de la comunicación digital, poniendo énfasis en lo emocional.

En los últimos días, gracias a los Twitters de Freire, he recalado en las sentencias relacionadas con la importancia del relato en la sociedad crowd. En este post, quiero resumir, apostillar y resaltar, cuatro afirmaciones especialmente relevantes, que ilustran estas ideas y que están incluidas en este manifiesto y que tienen una relación directa con el relato empresarial.

18. La empresa crowd transforma la competividad en competencia y la rivalidad en cooperación.

Todo ello nos puede apuntar a la transformación de los conflictos y la configuración productiva de los mismos. De hecho, esa propia transformación es un relato y, por otra parte, los conflictos son elementos claves de los relatos.

Por su parte, el Manifiesto hace un hincapié importante en las emociones y en la narrativa de las mismas, como formas que construyen identidad y espacios comunes. Así, podemos leer las siguientes sentencias:

20. Las organizaciones jerárquicas orientadas a la eficiencia se desconectan emocionalmente de sus empleados y su innovación es cara y lenta.

22. Aprendamos a valorar la inteligencia emocional de las empresas, de las organizaciones.

38. Una marca efectiva debe incorporar a su narrativa las relaciones emocionales con y las voces de los stakeholders.

Por otra parte, un aspecto muy importante que tiene que ver con el relato, se refiere a las experiencias y a la personalización de la relación de los consumidores en su relación con las empresas. Otra transformación, hacia las emociones y lo existencial, que se destila en todo el Manifiesto.

43. Los usuarios buscan servicios y experiencias personalizables más que productos.

Y, finalmente, aunque no la recojo en el orden en que se enuncian las leyes de este manifiesto, me quedo para el final con una afirmación notable dentro de lo que es el relato empresarial.

42. Una buena historia que indica direcciones vale más que un anticuado plan que impone metas.

Aquí, el Manifiesto Crowd, recoge toda la capacidad proyectiva del relato y su capacidad de generación de nuevas realidades. Aunque es muy importante recoger el sentido general de este Manifiesto y todos sus enunciados tienen que ver con el sentido general

Aquí tienes todos los enlaces reunidos:

Descarga del libro (muy recomendable)

Manifiesto Crowd

Conflicto sin relato

espadaUno de los elementos clave para dar consistencia a un relato es la existencia de un conflicto. Un conflicto entendido como un dilema, una decisión, una elección, una confrontación de opuestos sobre la que dilucidar un desenlace que finalmente es productivo. El conflicto en estos términos, por tanto, enriquece frente a los valores supuestamente balsámicos que se le proporciona al consenso. En culturas como la latina, se tiene temor reverencial a la presentación y expresión del conflicto de forma abierta. Pero, en la comunicación, su expresión, su materialización y su resolución, aportan intriga y consistencia al relato, en la medida que gracias al conflicto se genera un sentido de avance motivado.

Conflictos como lo nuevo contra lo viejo, las controversias ideológicas, la dialéctica de los opuestos, los dilemas morales, la dinámica cambio-resistencia o la relación con el orden establecido en términos de cuestionamiento o aceptación, incorporan, primero, un aliciente al relato. En el ultimo post hablábamos del conflicto de roles entre madre y mujer que se podía seguir en el libro Mujeres de película.

Y, al mismo tiempo, la resolución del conflicto puede ser catárquicareveladora o generativa para quienes lo protagonizan a partir de la resolución de procesos dialécticos desde el punto de vista existencial. Permite escuchar, aprender y obtener consecuencias.

Pero, ¿puede haber conflictos sin existir relato en comunicación? Si. En las organizaciones podemos asistir a conflictos finiseculares de relación entre departamentos que no responden más que una tradición repetida y no a un relato o una visión.  En muchas situaciones se produce la sublimación del conflicto sobre la base de la rivalidad. Conflictos como  el Madrid-Barcelona, Casillas-Mourinho o incluso el PP-PSOE han dejado de tener relato en nuestro país. O el conflicto al que asistimos en los programas de televisión basados en la exacerbación de la confrontación entre sus participantes arribando en el puro maniqueísmo.

Todas estas situaciones son enfrentamientos y conflictos tóxicos inanes en lo narrativo, en lo comunicativo y en lo generativo. En realidad, este conflicto permanente, repetido, supone instalarse en un conflicto sin narrativa. Se fuerza artificialmente el hecho de que el conflicto eleva el tono emocional. Y se azuza para convertirlo en un entretenimiento o en un espectáculo. O, en el mejor de los casos, el conflicto se utiliza para forzar un elemento de cohesión o de identidad, del propio grupo frente a los otros, a falta de otro tipo de relato que lo sustente.

Cuando esto se produce, el relato personal, profesional, empresarial, deja de ser atrayente, para ser anodino o episódico e incidental. Incluso, probablemente, no sabemos si existe relato detrás de ese conflicto para acabar definiendo una tensión continua o una discusión continuada.

Y, podemos, encontrar también personajes con vocación de alimentar el conflicto por el conflicto y por lo destructivo en base como máximo en la defensa de intereses propios.  Por eso, en internet, encontramos los “trolls”, dando forma e incendiando conflictos anormalmente virulentos y destructivos.

Relato con conflicto y, en ese orden, proporcionan sentido, intensidad y emoción a nuestra comunicación.  Y, a nosotros, como personas y organizaciones.

Life for bed. Campaña de Ikea.

Una campaña de Ikea que es un relato vital y coral en torno a la cama. A pesar de ser nórdico, destila un tono mediterráneo y festivo

Reivindicación de la oratoria

portada-me-hablas-a-miEste es un libro de reciente aparición sobre retórica elaborado por el periodista, autor y periodista británico Sam Leith. Como es habitual, la autoría de los libros sobre retórica sigue una tradición anglosajona. Y, sobre todo, cuando se hace trazo de la realidad política cuyas referencias se sitúan muy próximas temporalmente, casi exclusivamente estos libros proceden del Reino Unido o de Estados Unidos. Así, los periódicos ingleses y también los norteamericanos, así como las revistas de pensamiento y de actualidad, como The New Yorker, publican los discursos políticos en sus páginas, existen recensiones, resúmenes y compendios de los discursos pronunciados por sus líderes. Además, con la devolución de la oratoria a la política en el caso del presidente Barack Obama, quizá ha cobrado más actualidad si cabe.

En España, los libros que se adentran en la retórica, contienen ejercicios retrospectivos en los que utilizan discursos de Adolfo Suárez o que sitúan sus referencias temporales no más cercanas de diez años atrás. Quizá la razón de esto estriba en que la retórica parlamentaria española es enormemente plana, sus contenidos tienen una caducidad muy rápida y su pervivencia es escasa. Quizá sea producto de la dialéctica partidista en que se produciría en España, quizá por cómo el discurso político ha perdido calidad, trascendencia, sentido y elaboración. Por ello, visto con esta perspectiva y desde la realidad española, hablar de los términos retórica y oratoria puede resultar tan lejano cuando hay una ausencia de construcción de proyecto colectivo y de protagonistas que sean capaces de conducirlos.

La oratoria y retórica, son palabras que han sido esenciales para la construcción de la historia, de la sociedad y, evidentemente, en la política y la configuración del poder. Pero, también en muchos más terrenos. En las sociedades avanzadas, la retórica y la oratoria, forman parte de una construcción de las relaciones civiles, del espacio social, la defensa de causas nobles y del imaginario colectivo. La retórica es responsable de triunfos y fracasos de gobiernos, sociedades, proyectos, clubes de fútbol, organizaciones civiles y familias. Recordemos las arengas familiares de El Padrino.

Sam Leith habla de la retórica, con un libro ágil y divertido, que va desde los griegos, pasando por Martin Luther King, Adolph Hitler, hasta Obama, pasando por Homer Simpson y South Park. Es un iconoclasta y, con su texto, dibuja una visión “amigable” de la retórica, frente a la visión conspirativa y manipuladora. También desde el respeto, la admiración y el estudio. Además, Leith es un “obamita”, un estudioso de la retórica del actual inquilino de la Casa Blanca. Por otra parte, el actual presidente norteamericano es un clásico de la oratoria y el ‘storytelling’, hasta el punto en el británico que desentraña minuciosamente la construcción de los discursos del Presidente, llegando a la conclusión de que es un orador eficaz. Analiza los discursos del Presidente actual de los Estados Unidos desde un cierto grado de delectación y con una profundidad inusuales, señalando su preferencia por las anáforas, por la construcción de los argumentos paralelos dobles, incluso triples.

¿Cuáles son los instrumentos claves del pensamiento político y del poder, entendido también como una responsabilidad, si no las palabras? ¿En qué parte la construcción de la realidad no la realiza el lenguaje? Quizá este título, además de su interés indudable, para quienes creen (creemos), en la palabra, en los argumentos, en los mensajes, en las historias, en el respeto a quien lo recibe, es una forma de señalar una carencia y un hueco en nuestro país, una carencia que va más allá de las formas.