Manifiesto crowd y relato colectivo

Portada Manifiesto Crowd

Portada Manifiesto Crowd

En el momento de nacer Comunicatelling, ya publicamos en su momento, el denominado Cluetrain Manifiesto que, de forma clarividente ya anticipaba en 1999, un cúmulo de importantes cambios que se anticipaba en los mercados, en las empresas, en el marketing, en las relaciones derivados de la irrupción de la Web 2.0.

Ahora Antoni Gutiérrez Rubí y Juan Freire presentan un libro “Manifiesto Crowd: la empresa y la inteligencia de las multitudes” que se acompaña de un manifiesto abierto, que gira en torno a la capacidad de creación colectiva y de configuración de un imaginario común, fruto de la Sociedad Red. Así, los autores del Manifiesto Crowd, recogen inicialmente 66 sentencias y proponen que se enriquezca su primera versión, mediante aportaciones procedentes de la red.

Desde el punto de vista del relato, ya sólo el hecho de reflejar la generación de conexión que se genera en el ámbito digital de la sociedad red, introduce un punto de unión entre el fenómeno ‘crowd’ y el relato muy interesante y certero. Segundo, porque la propia creatividad del relato ‘crowd’ merece un análisis detallado para vislumbrar todas sus posibilidades.

Pero es más, el propio Manifiesto Crowd contiene un sentido narrativo de la colaboración participativa, del imaginario común y de la creación colectiva, generadora del relato empresarial  y de la inteligencia de las multitudes. En primer lugar, porque da sentido global a su contenido, hablando del futuro desde el presente (construye una línea de tiempo y acontecimientos) y yendo más allá de la comunicación digital, poniendo énfasis en lo emocional.

En los últimos días, gracias a los Twitters de Freire, he recalado en las sentencias relacionadas con la importancia del relato en la sociedad crowd. En este post, quiero resumir, apostillar y resaltar, cuatro afirmaciones especialmente relevantes, que ilustran estas ideas y que están incluidas en este manifiesto y que tienen una relación directa con el relato empresarial.

18. La empresa crowd transforma la competividad en competencia y la rivalidad en cooperación.

Todo ello nos puede apuntar a la transformación de los conflictos y la configuración productiva de los mismos. De hecho, esa propia transformación es un relato y, por otra parte, los conflictos son elementos claves de los relatos.

Por su parte, el Manifiesto hace un hincapié importante en las emociones y en la narrativa de las mismas, como formas que construyen identidad y espacios comunes. Así, podemos leer las siguientes sentencias:

20. Las organizaciones jerárquicas orientadas a la eficiencia se desconectan emocionalmente de sus empleados y su innovación es cara y lenta.

22. Aprendamos a valorar la inteligencia emocional de las empresas, de las organizaciones.

38. Una marca efectiva debe incorporar a su narrativa las relaciones emocionales con y las voces de los stakeholders.

Por otra parte, un aspecto muy importante que tiene que ver con el relato, se refiere a las experiencias y a la personalización de la relación de los consumidores en su relación con las empresas. Otra transformación, hacia las emociones y lo existencial, que se destila en todo el Manifiesto.

43. Los usuarios buscan servicios y experiencias personalizables más que productos.

Y, finalmente, aunque no la recojo en el orden en que se enuncian las leyes de este manifiesto, me quedo para el final con una afirmación notable dentro de lo que es el relato empresarial.

42. Una buena historia que indica direcciones vale más que un anticuado plan que impone metas.

Aquí, el Manifiesto Crowd, recoge toda la capacidad proyectiva del relato y su capacidad de generación de nuevas realidades. Aunque es muy importante recoger el sentido general de este Manifiesto y todos sus enunciados tienen que ver con el sentido general

Aquí tienes todos los enlaces reunidos:

Descarga del libro (muy recomendable)

Manifiesto Crowd

Conflicto sin relato

espadaUno de los elementos clave para dar consistencia a un relato es la existencia de un conflicto. Un conflicto entendido como un dilema, una decisión, una elección, una confrontación de opuestos sobre la que dilucidar un desenlace que finalmente es productivo. El conflicto en estos términos, por tanto, enriquece frente a los valores supuestamente balsámicos que se le proporciona al consenso. En culturas como la latina, se tiene temor reverencial a la presentación y expresión del conflicto de forma abierta. Pero, en la comunicación, su expresión, su materialización y su resolución, aportan intriga y consistencia al relato, en la medida que gracias al conflicto se genera un sentido de avance motivado.

Conflictos como lo nuevo contra lo viejo, las controversias ideológicas, la dialéctica de los opuestos, los dilemas morales, la dinámica cambio-resistencia o la relación con el orden establecido en términos de cuestionamiento o aceptación, incorporan, primero, un aliciente al relato. En el ultimo post hablábamos del conflicto de roles entre madre y mujer que se podía seguir en el libro Mujeres de película.

Y, al mismo tiempo, la resolución del conflicto puede ser catárquicareveladora o generativa para quienes lo protagonizan a partir de la resolución de procesos dialécticos desde el punto de vista existencial. Permite escuchar, aprender y obtener consecuencias.

Pero, ¿puede haber conflictos sin existir relato en comunicación? Si. En las organizaciones podemos asistir a conflictos finiseculares de relación entre departamentos que no responden más que una tradición repetida y no a un relato o una visión.  En muchas situaciones se produce la sublimación del conflicto sobre la base de la rivalidad. Conflictos como  el Madrid-Barcelona, Casillas-Mourinho o incluso el PP-PSOE han dejado de tener relato en nuestro país. O el conflicto al que asistimos en los programas de televisión basados en la exacerbación de la confrontación entre sus participantes arribando en el puro maniqueísmo.

Todas estas situaciones son enfrentamientos y conflictos tóxicos inanes en lo narrativo, en lo comunicativo y en lo generativo. En realidad, este conflicto permanente, repetido, supone instalarse en un conflicto sin narrativa. Se fuerza artificialmente el hecho de que el conflicto eleva el tono emocional. Y se azuza para convertirlo en un entretenimiento o en un espectáculo. O, en el mejor de los casos, el conflicto se utiliza para forzar un elemento de cohesión o de identidad, del propio grupo frente a los otros, a falta de otro tipo de relato que lo sustente.

Cuando esto se produce, el relato personal, profesional, empresarial, deja de ser atrayente, para ser anodino o episódico e incidental. Incluso, probablemente, no sabemos si existe relato detrás de ese conflicto para acabar definiendo una tensión continua o una discusión continuada.

Y, podemos, encontrar también personajes con vocación de alimentar el conflicto por el conflicto y por lo destructivo en base como máximo en la defensa de intereses propios.  Por eso, en internet, encontramos los “trolls”, dando forma e incendiando conflictos anormalmente virulentos y destructivos.

Relato con conflicto y, en ese orden, proporcionan sentido, intensidad y emoción a nuestra comunicación.  Y, a nosotros, como personas y organizaciones.

Nokia Lumia, una elección que resuelve un conflicto

Una campaña basada en el conflicto inteligente entre los ‘smartphones’ de Apple y Samsung y sus usuarios «integristas», sirve a Nokia para hacer un spot muy divertido.

http://www.youtube.com/watch?v=Z19vR1GldRI

Los arquetipos maternales: Madres de película

Shirley MacLaine y Debra Winger

Shirley MacLaine y Debra Winger

Una pieza clave en los relatos como herramientas de comunicación es el arquetipo. En términos de Carl G. Jung, un arquetipo, es “una forma conocida subjetivamente”. Según Jung, son formas presentes en todas las sociedades. Se trata de formas, patrones comunes que están vivos en el inconsciente colectivo de muchas sociedades y su presencia tienen muchos contenidos y significados.  Los arquetipos sirven para generar emociones, ideas, identidad y para revivir en nuestra mente imágenes concretas y valores asociados al mismo.

Por otra parte, la figura de la madre es clave desde el punto de vista de la cultura. Con las diferencias lógicas según lo matriarcal de que se trate una sociedad, la madre tiene un papel clave, en la persona, en la evolución, conducta y desarrollo vital de las personas. Ya sea desde la literatura, desde el arte, desde el cine o desde la psicología, la fascinación por lo matrístico, por lo maternal es una constante.

Y, el papel de la madre, tiene su influencia en el relato colectivo, como creación de inconsciente y en el relato personal, como influencia. Del mismo modo, el papel de las artes visuales y del cine, como construcción del imaginario colectivo, la sublimación de la realidad y la construcción de la identidad.

Así, acaba de publicarse “Madres de Película” (Alianza Editorial) de Pablo Vilaboy y Oscar López en el que investigan desde el amor reverencial al cine en el arquetipo de la madre (por cierto, con una promoción muy oportunista para el primer domingo de mayo de 2013). Lo hacen de forma generativa, explorando a su vez, e identificando diferentes tipologías de arquetipos, presentes en el relato colectivo e individual asociados a la figura materna. De hecho, estas figuras existentes en el cine, tienen su correlación en la sociedad, con la humanidad y con la realidad.

Abordan los distintos roles y tipologías de madre en el cine, mediante el análisis de más de 120 películas.  Como señalan los autores del libro, en la obra están todos los tipos de madre que ha dado el cine: las tradicionales, las ocultas, las terribles, las sacrificadas, las épicas,  las adúlteras  las adoptivas, las trastornadas,  las adolescentes, las vengativas, las maltratadas… La lista de temas es muy larga y, para cada uno, hay ejemplos muy interesantes de películas, de relatos y de historias:

  • Madre con secreto
  • Madre divorciada
  • La madre y la enfermedad
  • La madre oculta
  • La madre terrible
  • Las madres sin hijo
  • La madre vengativa
  • La madre tradicional
  • La madre en solitario
  • La madre ante el nido vacío
  • La madre adolescente
  • La madre de adolescente
  • La madre y la eutanasia
  • La madre y el aborto
  • La madre incestuosa
  • La madre del terrorista
  • La madre artista
  • La madre épica
  • La madre prostituta
  • La madre incapacitada
  • La madre madura y el sexo
  • La madre poseída
  • La madre maltratada
  • La madre de todos los Aliens
  • La madre de la familia Adams
  • Las dos madres
  • El padre que siempre fue madre
  • La madrastra.

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Si unimos los temas estudiados en el libro con nombres de actrices y papeles, podemos encontrar, desde la abnegación de Gloria (Carmen Maura) en ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, la madre luchadora como Susan Sarandon en El Aceite de la Vida,  el desapego de la Kate de Al Este del Eden, la madre imperfecta Shirley MacLaine en La fuerza del cariño, a Anjelica Houston, la madre incestuosa , en Los Timadores, la madre asesina, Laura (Belén Rueda) en  El Orfanato, Rosemary (Mia Farrow), la madre y el demonio ,en La Semilla del Diablo o la señora Bates, la madre muerta  de Psicosis, la madre con secretos Cynthia (Brenda Bletyn) , de Secretos y mentiras , la madre adúltera  Francesca  (Meryl Streep ) de Los Puentes de Madison y como la madre sustituta, Tula (Aurora Bautista) en La tía Tula, la madrastra en Blancanieves , la madre en la sombra Bette Davies en La Solterona o la madre de Benjamin Button. Los autores han elegido para la portada del libro aa Shirley MacLaine y a Debra Winger, lo cual ya es una invitación interesante

El libro, partiendo del cine,  también hace una reflexión (turbadora) sobre la evolución de los roles en la sociedad, en la familia y sobre el conflicto de roles entre madre y mujer. Sobre los arquetipos de mujer y madre, que se reflejan el arte, como expresión de la realidad y del relato social y colectivo. Y de cada uno.

Madres de película

Life for bed. Campaña de Ikea.

Una campaña de Ikea que es un relato vital y coral en torno a la cama. A pesar de ser nórdico, destila un tono mediterráneo y festivo

Contar noticias o contar historias

portada-revista-tinta-libre-numero-1Abott Liebling afirmaba que la gente confunde lo que lee en los periódicos con las noticias. Y, eso es una de las características más relevantes de la nueva época de la hiperaceleración informativa y de la fragmentación de los mensajes. Hoy contar noticias, no es lo mismo que contar las historias asociadas a las mismas. La diferencia estriba en que cuenten con sentido, con análisis, con contexto, con personajes, con hitos, con emociones asociadas.

Por eso es de agradecer que en un medio de información como el recién aparecido infoLibre, se incorpore de forma asociada una publicación periódica (mensual) dedicada a las historias y los géneros periodísticos (la entrevista, la investigación, la crónica y el reportaje) como tintaLibre, asociada a infoLibre.

Impresa en blanco, negro y rojo, está dirigida por Javier Valenzuela. En sus dos primeros números, el peso de las historias y el relato informativo es la parte principal de la publicación. A destacar de estos dos números reportajes como La Caracas de Hugo Chávez, un relato apasionante en torno a la Torre de David, emblema de la revolución bolivariana y sus formas. Al servicio de su majestad británica, un reportaje-perfil sobre Antonio Vázquez, el último presidente de Iberia antes de su integración con British Airways. Vendedor de burbujas, relato del ascenso y de la caída de Rodrigo Rato. Un cantante balaceado descubre la historia (tremebunda) del ajuste de cuentas que acabó con la vida de Facundo Cabral. La paternidad del pirata, un reportaje jugoso en torno a Juan March, contrabandista y financiero, colaboracionista necesario del golpe militar franquista de 1936 al hilo de una demanda de paternidad reciente. O, La tragedia del boxeador gay entorno a la vida y desgracia de Emile Griffith.

Han participado en estos números John Lee Anderson, Alberto Salcedo Ramos, Gonzalo López Alba, Alejandra S. Insunza, José Luis Pardo, Daniel Burgui, Santiago Carcar, Lorenzo Silva, Alexander Sequén Montez, Miguel Dalmau, Karmentxu Marín, Nativel Preciado, Ramón Lobo, Héctor Abad Faciolince y Francisco Goldman, Marco Berlinguer, Juan Luis Tapia y Jorge Carrión. También ha escrito Luis García Montero poniendo letra a un reportaje del fotógrafo Pablo Vázquez. Además, han participado Maruja Torres como guionista de un comic y de una fotonovela sobre el caso Bárcenas, en uno y otro número, respectivamente. Completan el contenido de la publicación revista los comentarios de actualidad de El Gran Wyoming y unos versos de Joaquín Sabina, que parece serán mensuales y secciones fijas.

En la economía de la atención, la historia, el relato, la narración irrumpe sobre las noticias unitarias y separadas, con personajes, fisicidad y carnalidad. Configurar un relato narrativo no está al alcance de todos y sólo quien comprende la función de la información y la comunicación, puede aportar ese sentido. Bienvenida a tintaLibre, por lo que significa de recuperación del periodismo y sus relatos informativos.

Amazing Mind Reader, una campaña inteligente (e inquietante)

 http://www.youtube.com/watch?v=F7pYHN9iC9I

Una campaña muy inteligente sobre banca segura, en el que un adivino y lector de mentes, que revela su regalo final.

Entre el eufemismo y el disfemismo

falaciaLa Ministra de Empleo, Fátima Báñez empleaba en estos días en una intervención en el Congreso el término “movilidad exterior” para referirse a la salida de jóvenes españoles hacia países extranjeros al no encontrar oportunidades de trabajo en nuestro país.

En su momento, la agencia de noticias Europa Press tituló en su momento, “Montoro confirma de forma eufemística que habrá subida del IVA “, al que añadía el siguiente sumario. “El ministro de Hacienda habla de una ‘estrategia tributaria’ acomodada a las recomendaciones europeas …”. El mismo Ministro de Hacienda, también utilizó otro eufemismo para referirse a los recortes presupuestarios en términos de “reajustes”. Del mismo modo, hay que recordar todos los eufemismos que utilizó el ex Presidente Zapatero para huir de la palabra crisis o utilizar la expresión metafórica “brotes verdes”. O los nombres de las leyes y proyectos de ley en España, son eufemísticos.

Sin entrar en lo económico, en lo político o en el mercado de trabajo, son ejemplos, particularmente recientes y abundantes de la utilización de eufemismos en la comunicación, en este caso, política.
En sentido contrario, empieza a ser frecuente la utilización de otros términos hiperbólicos y de trazo más grueso, como nazismo (cada vez más frecuente en la retórica política española, bien en palabras de Dolores de Cospedal o de Josep Fontana en El Periódico de Catalunya), sobre las ‘estafas’ inmobiliarias o a cuenta de los escraches o considerar que los deshaucios derivados de la crisis inmobiliaria, son genocidios. Su objetivo es amplificar la onda expansiva de los mensajes que profieren, en el bien entendido que su metralla las hace más potentes.

Por tanto, en la actualidad, parece que, en términos de comunicación política basculamos entre los dos extremos, del eufemismo al disfemismo hiperbólico, con difícil espacio para la existencia de términos medios o matizaciones.

Por su parte, el eufemismo sirve para ‘limar’ las asperezas de la lengua y de sus significados (sólo hay que ver cómo ha evolucionado el lenguaje escatológico). En todo caso, aunque sea una práctica frecuente, es ingenuo pensar que las palabras pueden neutralizar la realidad que se niega a nombrar.

Por otra parte, el disfemismo busca el efecto contrario al eufemismo, eligiendo en ese caso, la expresión más ruda y que contenga mayor carga emocional pública para conseguir la agitación, la polémica o el escándalo.

Y, todo ello, eufemismos y disfemismos, sin conocer o advertir la importancia de las palabras y de los términos en la comunicación. Es decir, sin comprender, la responsabilidad del emisor, en cómo el lenguaje crea la realidad o la deforma en el sentido ontológico. Habría que preguntarse por qué en los países sajones esta figura es menos frecuente.

Más eufemismos políticos y recientes en este artículo de El Confidencial «Movilidad exterior» y otros eufemismos de políticos en apuros». Habrá más post sobre este apasionante tema.

¿Qué es un relato?

Relato personal y construcción de la identidad

Relato personal y construcción de la identidad

Podemos leer en la prensa, referida a un partido, a un político, a un personaje público o a una empresa o, incluso, un fenómeno como una política, la expresión “no tiene relato”.  De hecho, hoy es una necesidad que una marca, una empresa, un partido político, un personaje político, un deportista, un líder, una campaña, todas las personas dispongan de relato, de un modelo y esquema narrativo que defina su identidad e historia.

En una definición del maestro Antonio Núñez (repasaremos sus libros en Comunicatelling), un relato es una herramienta de comunicación estructurada en una secuencia de acontecimientos (hechos) que apelan a nuestros sentidos y emociones.  Por su parte, Barthes, afirma que el relato es una de las grandes categorías del conocimiento que utilizamos para comprender y ordenar el mundo.

Las historias, y relatos, son formas narrativas, y en la diversidad de las formas narrativas ya aparece como problema la diferencia con lo que no es un relato, como puede ser una anécdota,  una exposición, un refrán, desarrollos discursivos o incluso a una obra poética aunque esté dirigida a la exploración de las emociones y sensaciones. Desde el punto de vista lingüístico, el relato pertenece a la pragmática, es decir, a como el contexto influye en el significado.

Las formas narrativas tienen una enorme potencia en muchos tipos de comunicación. Así, el relato y sus elementos, como herramientas de comunicación, son instrumentos fascinantes para la comunicación empresarial, profesional, política, interpersonal, de las marcas, para la oratoria  e incluso para la comunicación con uno mismo. Todo proceso de comunicación se ve enriquecido con el relato y, de hecho, gracias al relato resulta mucho más movilizador y seductor.

A mi juicio, el elemento trascendental es la capacidad de proyección que ejerce el relato en la comunicación sea del tipo que sea. De ahí, que los relatos nos permitan interpretar la realidad y construirla, como personas, como individuos, como colectivos, como consumidores, como sociedad.

De qué va Comunicatelling

cuevas-historiaComunicatelling surgió hace ahora aproximadamente un año, con la intención de reivindicar el papel la las historias en la comunicación. Historias que contienen arquetipos, narraciones, argumentos, metáforas, mitos e itinerarios sobre los que se construye el mensaje. Historias que permiten la construcción de la realidad y la identidad y que combinan de forma articulada, lenguaje, palabras, sensaciones e imágenes visuales para configurar un sentido coherente en la construcción del espacio público y común de la comunicación.

De hecho, las historias están presentes en todo tipo de comunicación. Desde en la publicidad, hasta en el marketing, pasando por el lobby, incluyendo la historia. Desde la comunicación interna a la comunicación corporativa, si nos ceñimos al ámbito de las empresas. Y, para cualquier tipo de sujeto en la comunicación: desde la comunicación empresarial, corporativa, la comunicación política hasta en la comunicación con uno mismo. Somos constructores, narradores y personajes de nuestras propias historias.

Las historias van más allá de las herramientas, de las técnicas específicas, de los instrumentos o las modas en la comunicación. Gracias a sus historias contienen la esencia que las hace perdurar. Una herramienta o una campaña sin una buena historia detrás, sin un sentido, sin un objetivo integrado en la esencia y en la identidad de quien la emite, tiene el tiempo contado.

Storytellers

Así, hoy ya han surgido nuevos profesionales como los storytellers, una forma de ser creativos con un concepto y una idea mucho más global, constructores y contadores de historias en la comunicación.

Recientemente, conocíamos como Jon Favreau, que ahora deja la Casa Blanca por Hollywood. Favreau, es uno de los redactores destacados de los discursos de Barack Obama, quizá el político actual que mejor maneja el uso de las historias en la comunicación. Su papel con el del propio David Axelrod son claves para la narración de Obama como mito y personaje político.

Las historias con su propia capacidad narrativa tienen una mayor capacidad de conseguir atención por parte de quienes son sus destinatarios, en un momento en que conseguir esa atención es un objetivo. Son generadoras y transmiten. Las historias tienen capacidad de emoción, evocación, adhesión e identificación. Las buenas campañas de comunicación contienen historias, imágenes, cuentos, itinerarios, ritos, conflictos, argumentos, tramas, metáforas, personajes, mitos, arquetipos y, por ello, adquieren su verdadero significado, ideas y sentido.

Todos esos elementos estarán presentes, por su papel en la comunicación, en Comunicatelling. Las obras literarias, series, películas, el cine, el teatro, la propia historia y su fabulación contienen historias universales con todos sus elementos que son trascendentales la construcción del espacio en común a través de la comunicación. Campañas, ideas, discursos, historias y storytellers estarán aquí presentes, con sus propios ejemplos y narraciones, más que de una forma discursiva.

Y también estará aquí nuestra propia historia, nuestro propio relato, que empezamos a construir y a acelerar a partir de hoy.