Contar noticias o contar historias

portada-revista-tinta-libre-numero-1Abott Liebling afirmaba que la gente confunde lo que lee en los periódicos con las noticias. Y, eso es una de las características más relevantes de la nueva época de la hiperaceleración informativa y de la fragmentación de los mensajes. Hoy contar noticias, no es lo mismo que contar las historias asociadas a las mismas. La diferencia estriba en que cuenten con sentido, con análisis, con contexto, con personajes, con hitos, con emociones asociadas.

Por eso es de agradecer que en un medio de información como el recién aparecido infoLibre, se incorpore de forma asociada una publicación periódica (mensual) dedicada a las historias y los géneros periodísticos (la entrevista, la investigación, la crónica y el reportaje) como tintaLibre, asociada a infoLibre.

Impresa en blanco, negro y rojo, está dirigida por Javier Valenzuela. En sus dos primeros números, el peso de las historias y el relato informativo es la parte principal de la publicación. A destacar de estos dos números reportajes como La Caracas de Hugo Chávez, un relato apasionante en torno a la Torre de David, emblema de la revolución bolivariana y sus formas. Al servicio de su majestad británica, un reportaje-perfil sobre Antonio Vázquez, el último presidente de Iberia antes de su integración con British Airways. Vendedor de burbujas, relato del ascenso y de la caída de Rodrigo Rato. Un cantante balaceado descubre la historia (tremebunda) del ajuste de cuentas que acabó con la vida de Facundo Cabral. La paternidad del pirata, un reportaje jugoso en torno a Juan March, contrabandista y financiero, colaboracionista necesario del golpe militar franquista de 1936 al hilo de una demanda de paternidad reciente. O, La tragedia del boxeador gay entorno a la vida y desgracia de Emile Griffith.

Han participado en estos números John Lee Anderson, Alberto Salcedo Ramos, Gonzalo López Alba, Alejandra S. Insunza, José Luis Pardo, Daniel Burgui, Santiago Carcar, Lorenzo Silva, Alexander Sequén Montez, Miguel Dalmau, Karmentxu Marín, Nativel Preciado, Ramón Lobo, Héctor Abad Faciolince y Francisco Goldman, Marco Berlinguer, Juan Luis Tapia y Jorge Carrión. También ha escrito Luis García Montero poniendo letra a un reportaje del fotógrafo Pablo Vázquez. Además, han participado Maruja Torres como guionista de un comic y de una fotonovela sobre el caso Bárcenas, en uno y otro número, respectivamente. Completan el contenido de la publicación revista los comentarios de actualidad de El Gran Wyoming y unos versos de Joaquín Sabina, que parece serán mensuales y secciones fijas.

En la economía de la atención, la historia, el relato, la narración irrumpe sobre las noticias unitarias y separadas, con personajes, fisicidad y carnalidad. Configurar un relato narrativo no está al alcance de todos y sólo quien comprende la función de la información y la comunicación, puede aportar ese sentido. Bienvenida a tintaLibre, por lo que significa de recuperación del periodismo y sus relatos informativos.

La mirada Talese

Gay Talese en EspañaHa pasado casi desapercibido o puramente inscrito en las campañas para promocionar la publicación de sus libros en España. La presencia de Gay Talese en España y sus reflexiones sobre periodismo y tecnología probablemente nos tendrían que hacer reflexionar y, sobre todo, cada vez que alguien afirma que vivimos en una sociedad sobreinformada’, que se queja de los contenidos de los medios de comunicación o de la capacidad de movilización social a través de la emotividad.

Desde el punto de vista corporativo, y en plena efervescencia del fenómeno de las redes sociales, en una sociedad maniquea estas reflexiones se perciben y se reciben en forma de lucha de contrarios, cuando realmente no es así. Son esferas complementarias. Probablemente, porque hay muchas reflexiones que tienen que ver con el mundo de los medios de comunicación: desde la relación con los grupos de poder, las vinculaciones con los grupos económicos, a como los medios de comunicación se han visto invadidos por el periodismo de agencia, del amarillismo o la búsqueda del escándalo o el titular porque sí. O del resultado instantáneo e inminente.

Cuando no, de convertirse en correa de transmisión de otros procesos de comunicación relacionados con la política ofreciendo una interpretación de la realidad. Todo ello, abandonando su capacidad de aportar conocimiento y perspectiva de lo esencial, lo importante, que se obtiene de la observación, la reflexión y la unión de puntos, líneas y trayectorias. Es decir, respetando la inteligencia del destinatario y del lector, sin forzar su pensamiento o sus conclusiones.
En una entrevista recientemente publicada Talese señalaba “No quiero leerlo todo ni saberlo todo. Sólo quiero estar informado de las cosas esenciales. Los periodistas han sido absorbidos por las nuevas tecnologías y ahora su trabajo está dirigido a personas como ellos, con educación digital. No salen de ese círculo, no están en la calle, no conocen a gente nueva y no descubren nada. Por eso, si no entro en Internet, no me pierdo nada”.

Y, sobre todo, Talese reivindica observar, escuchar, ser paciente… “Aprendí a escuchar con paciencia y cuidado y a no interrumpir nunca, ni siquiera cuando las personas se veían en grandes apuros para darse a entender, ya que en esos momentos de titubeo y vaguedad la gente suele ser muy reveladora: lo que vacilan en contar puede ser muy diciente.”

En todo caso, sin renunciar a la comunicación digital, probablemente es necesario revisar su utilidad, también sus excesos, sus contraindicaciones, sus efectos sobre la forma de construir nuestra inteligencia colectiva. Del mismo modo también hay que separar sus diferentes detractores distinguiendo desde las reacciones frontales a las inteligentes. Y también, por tanto, comprender su beneficio, su papel en la comunicación y la construcción social. Sería inconsciente, además de inútil, abominar de Internet… en un ejercicio de adanismo. Sólo nos conduciría a la melancolía. Pero, las miradas y reflexiones críticas son necesarias: detrás de herramientas, también es preciso comunicación, discurso, frente a emotivismo, persecución de la movilización y superficialidad.

En Comunicatelling, creemos necesaria y vigente, la mirada y perspectiva de Gay Talese. Si no existiera, habría que inventarla.