Manifiesto crowd y relato colectivo

Portada Manifiesto Crowd

Portada Manifiesto Crowd

En el momento de nacer Comunicatelling, ya publicamos en su momento, el denominado Cluetrain Manifiesto que, de forma clarividente ya anticipaba en 1999, un cúmulo de importantes cambios que se anticipaba en los mercados, en las empresas, en el marketing, en las relaciones derivados de la irrupción de la Web 2.0.

Ahora Antoni Gutiérrez Rubí y Juan Freire presentan un libro “Manifiesto Crowd: la empresa y la inteligencia de las multitudes” que se acompaña de un manifiesto abierto, que gira en torno a la capacidad de creación colectiva y de configuración de un imaginario común, fruto de la Sociedad Red. Así, los autores del Manifiesto Crowd, recogen inicialmente 66 sentencias y proponen que se enriquezca su primera versión, mediante aportaciones procedentes de la red.

Desde el punto de vista del relato, ya sólo el hecho de reflejar la generación de conexión que se genera en el ámbito digital de la sociedad red, introduce un punto de unión entre el fenómeno ‘crowd’ y el relato muy interesante y certero. Segundo, porque la propia creatividad del relato ‘crowd’ merece un análisis detallado para vislumbrar todas sus posibilidades.

Pero es más, el propio Manifiesto Crowd contiene un sentido narrativo de la colaboración participativa, del imaginario común y de la creación colectiva, generadora del relato empresarial  y de la inteligencia de las multitudes. En primer lugar, porque da sentido global a su contenido, hablando del futuro desde el presente (construye una línea de tiempo y acontecimientos) y yendo más allá de la comunicación digital, poniendo énfasis en lo emocional.

En los últimos días, gracias a los Twitters de Freire, he recalado en las sentencias relacionadas con la importancia del relato en la sociedad crowd. En este post, quiero resumir, apostillar y resaltar, cuatro afirmaciones especialmente relevantes, que ilustran estas ideas y que están incluidas en este manifiesto y que tienen una relación directa con el relato empresarial.

18. La empresa crowd transforma la competividad en competencia y la rivalidad en cooperación.

Todo ello nos puede apuntar a la transformación de los conflictos y la configuración productiva de los mismos. De hecho, esa propia transformación es un relato y, por otra parte, los conflictos son elementos claves de los relatos.

Por su parte, el Manifiesto hace un hincapié importante en las emociones y en la narrativa de las mismas, como formas que construyen identidad y espacios comunes. Así, podemos leer las siguientes sentencias:

20. Las organizaciones jerárquicas orientadas a la eficiencia se desconectan emocionalmente de sus empleados y su innovación es cara y lenta.

22. Aprendamos a valorar la inteligencia emocional de las empresas, de las organizaciones.

38. Una marca efectiva debe incorporar a su narrativa las relaciones emocionales con y las voces de los stakeholders.

Por otra parte, un aspecto muy importante que tiene que ver con el relato, se refiere a las experiencias y a la personalización de la relación de los consumidores en su relación con las empresas. Otra transformación, hacia las emociones y lo existencial, que se destila en todo el Manifiesto.

43. Los usuarios buscan servicios y experiencias personalizables más que productos.

Y, finalmente, aunque no la recojo en el orden en que se enuncian las leyes de este manifiesto, me quedo para el final con una afirmación notable dentro de lo que es el relato empresarial.

42. Una buena historia que indica direcciones vale más que un anticuado plan que impone metas.

Aquí, el Manifiesto Crowd, recoge toda la capacidad proyectiva del relato y su capacidad de generación de nuevas realidades. Aunque es muy importante recoger el sentido general de este Manifiesto y todos sus enunciados tienen que ver con el sentido general

Aquí tienes todos los enlaces reunidos:

Descarga del libro (muy recomendable)

Manifiesto Crowd

‘Engagement’: comunicación hecha con amor

lazos-zapatosLa palabra que hoy es el objetivo a conseguir en todo lo que tiene que ver con comunicación es ‘engagement’. Los expertos en redes sociales han puesto el acento en esta palabra como fórmula de construcción de lazos y relaciones sólidas en estos nuevos medios. En el fondo es una derivación de un modelo de comunicación que ya no solo es bidireccional, es conversacional y continuada. Pero hay más, es extensible a todos los aspectos y actividades relativas a la comunicación, como es la publicidad, el marketing, las relaciones institucionales, la relación con los medios de comunicación o las redes sociales. El sociólogo Zygmunt Bauman habla del concepto de ‘líquido ‘ (en su teoría de la sociedad líquida y de la evolución de la modernidad) cuando se refiere a las relaciones basados en la lazos más endebles. En este sentido, la comunicación trata de fortalecer esos lazos en la consciencia de que deseamos y necesitamos que sean más sólidos, duraderos y fructíferos.
En traducción literal del inglés, engagement quiere decir noviazgo y en el mundo de la comunicación seria la traslación del amor, del afecto y cariño. Se trata de construir relaciones sólidas, fuertes, recíprocas, permanentes y duraderas con nuestros públicos, y esto se produce (o mejor dicho, se desea) en el ámbito de la comunicación, tanto con los clientes, con las instituciones o con los profesionales de la empresa en lo que se refiere a la comunicación interna. Otra cuestión es que esta comunicación en cada caso requiera de herramientas, técnicas, dinámicas y tiempos diferentes dado que estas relaciones están siempre mediatizadas.

Por tanto, se trata de conseguir ir un paso más allá de llamar la atención, que era la función clásica de las técnicas de comunicación. Se trata de mantenerla, de fidelizarla. ¿Cuánto vale la fidelidad de un cliente a una marca, a una idea, a una compañía? ¿Y la de un empleado?. Cuando hace años hablábamos en comunicación de campañas de imagen se buscaba la consecución de objetivos más o menos inmediatos y casi instantáneos en lo que se denomina tiempo de comunicación. Mientras, hoy hablamos de la construcción de relaciones y lazos estables y duraderos que generan valor. De forma análoga a las relaciones amorosas humanas, tal y como describe el neuropsicólogo y lingüista portugués, Joaquim Quintino, la atracción, se transforma en pasión y la pasión en amor. Esos pasos se fundamentan sobre los intereses comunes, la visión compartida y la reciprocidad.
Por tanto, el ‘engagement’ en comunicación también es un compromiso, incorpora aspectos muy relevantes en la comunicación como es la continuidad o, incluso, la ‘serialidad’, desarrollando la capacidad de mantener en el tiempo esa relación a través de la comunicación. Lo que pasa es que en muchas ocasiones damos por sentado que esas relaciones son estables, son merecidas per sé, no requieren ser cultivadas o no le prestamos atención, es decir que se producen porque sí. Se descuida la relación con los distintos públicos (clientes, empleados, entre otros) o no se construye nuestra comunicación orientada a este fin, buscando el autobombo, la autoafirmación, la notoriedad o el impacto vacío, sin trascendencia relacional, sin persuasión y sin movilización.
¿Cómo logramos en comunicación ese ‘engagement’? Primero con convicción y compromiso de que queremos conseguirlo. Admitiendo la reciprocidad. Superando el primer paso que es captar la atención en un universo sobreinformado y lleno de mensajes. Y, a partir de ahí, con atención, escuchando, conversando, encontrando elementos de interés comunes, con continuidad, con coherencia, con compromiso, aportando valor en cada acto de comunicación, con historias, con discurso, con ideas. Creando claves comunes y reciprocidad con nuestros públicos. De nada sirve captar en primera instancia la atención, si luego la desperdiciamos. Muchas presentaciones, por ejemplo, incurren en ese error, fruto de la búsqueda del efectismo, del desconocimiento, de la falta de empatía con nuestro público, o de un desarrollo o estructura argumental sin anclajes (en terminología de Programación Neurolingüística).
Por tanto, piénsate dos veces si quieres conseguir ‘engagement’, si quieres generar lazos. Porque merece la pena, pero es exigente, como pasa en todas las relaciones humanas en las que interviene la comunicación. En el amor,… en el marketing, en la publicidad o en las redes sociales. Como en el amor, la comunicación no ocurre, se construye.

Está pasando, ¿estamos preparados?

02A12FEDUna de las cuestiones que particularmente me interesa enormemente, es la relación entre distintos aspectos de la comunicación, en apariencia dispares, pero que nos pueden plantear cuestiones en el ámbito empresarial y a la comunicación corporativa. Leía un artículo reciente de Antonio Gutiérrez Rubí sobre las transformaciones en la manera de proveernos de información, en el salto entre el auge de la información audiovisual inmediata a la comunicación en una sociedad en red hiperconectada.
Hace unos años, concretamente diez, conocíamos el nacimiento en España de un canal de televisión dedicado a la información 24 horas al día y en tiempo real, CNN+ cuyo lema era “Está pasando, lo estás viendo”. Dicho lema hacía alusión al concepto de instantaneidad, la calidad informativa, la globalidad, la rapidez y la actualización constante. Desde el punto de vista de la comunicación empresarial, nos debería haber obligado a reflexionar si esos procesos tienen estas características en las empresas. De hecho, en la comunicación en el plano interno de las empresas, todavía existen lapsos temporales muy relevantes en la difusión de la información y en la comunicación asociada a las mismas.
Hoy, diez años más tarde en medio del mundo digital, tenemos nuevas formas de comunicación mucho más ágiles y activas, como son las redes sociales, que en realidad ponen el acento en la participación, difusión y viralidad en los acontecimientos, incluyendo su censura. Twitter es un ejemplo claro de ello, dónde la propia creación de comunicación de mensajes es compartida y desintermediada. Más que una herramienta tecnológica y de comunicación genera un nuevo esquema cultural y de comportamiento, que tiene efectos reputacionales y de pérdida del control de la comunicación corporativa.
Si parafraseáramos el lema anterior, ahora diez años más tarde “Está pasando, lo estamos viviendo o lo estamos haciendo”. Lo que nos plantea, un asunto todavía sin resolver en las empresas, sobre todo en el ámbito de la comunicación interna, no es tanto el problema de la utilización de las redes sociales en las empresas (como punta del iceberg), sino la transparencia, el control de la comunicación, multicanalidad, la participación y la implicación colectiva en el proceso de comunicación. Frente a la existencia de los canales informales y formales en la comunicación interna, la divergencia de contenidos en estos canales de comunicación, el problema de la participación, implicación y transparencia con el equipo interno se vuelve más acuciante. Sigue existiendo temor a la transparencia en las empresas o la disposición de ‘privilegio’ en la información, asociado a la existencia de áreas de opacidad.
En ese contexto, las habilidades de comunicación, digitales, escritas y públicas son especialmente relevantes para los directivos. Y, primero, la consciencia y la sensibilidad hacia este proceso. ¿Tenemos entonces a los directivos preparados para esta sociedad en red? ¿Son conscientes de las implicaciones, en términos de comunicación, comportamiento y de transparencia?

Twitter, a examen

pajaritotwitterTwitter es la estrella de las redes sociales y empiezan a ‘llover’ las estadísticas y estudios sobre esta red social de microblogging, en pleno debate sobre la aceptación de la censura para contribuir a su expansión.

Podemos comprobar una estadística internacional, según un estudio reciente elaborado por Semiocast, entre septiembre de 2011 y noviembre 2011, en la que España es la novena potencia mundial por número de cuentas y tercera potencia mundial en Twitter por número de ‘tuits’, es decir, por actividad y por delante de Holanda y Japón. España acumula el 29% de la actividad mundial tuitera. La red que cuenta con casi 500 millones de cuentas en el mundo y una velocidad de crecimiento exponencial.
Complementariamente, y también especialmente interesante es una reseña sobre un estudio elaborado por investigadores del MIT, Georgia Tech y la Universidad de Carnegie Mellon, basado en 43.000 encuestas a usuarios, arrojaba que sólo el 36% de los mensajes que se reciben merece la pena ser leídos. La investigación se realizó de forma que los usuarios seleccionados evaluaban los tuits únicamente de su timeline, esto es de los usuarios a los que siguen.

Malas prácticas
En el estudio se mencionan malas prácticas como los mensajes de mantenimiento de presencia (buenos días, twitter), las respuestas a los mismos (no nos importa que te hayas despertado), los que cuentan menudencias demasiado personales (he cenado mucho), el yoísmo (algún día tendré que dejar de fumar), los que incorporan emociones negativas (siempre te estás quejando), los que únicamente contienen un enlace para compartir, el abuso de los hashtags (conceptos agrupados gracias al símbolo #) o los que comparten noticias desfasadas temporalmente que ya han sido trending topic en la red (Contador, sancionado) y, finalmente, los RT manuales también empiezan a ser cargantes (y mucho más es un mensaje para pedir el retuiteo). Mención aparte está en el hecho de recibir información por múltiples fuentes que también resulta fatigosa para los usuarios según el estudio.

Evidentemente, todos los medios de comunicación, tienen una proporción de contenidos que no deseamos o a los que no prestamos atención. Podemos comprobarlo en un periódico escrito (la cantidad de páginas que no leemos o de publicidad que sobreseemos), en una cadena de televisión, en un programa de radio incluso en un portal de internet. La diferencia estriba en el hecho de que en Twitter quien elige los seguidores es el propio usuario (followers). De ahí, la importancia o lo llamativo de los datos que arroja este estudio. En todo caso, una vez alcanzados casi los límites de la audiencia y crecimiento de Twitter, es previsible que se produzca una estabilización en su uso, de forma que se prime la aportación de valor, de información y de contenidos.

Hasta en España.

Libros recientes sobre Twitter: Twittergrafía y Mundo Twitter

mundo_twitter2El fenómeno Twitter está fuera de toda duda. Y el hecho de que aparezcan dos publicaciones sobre Twitter en nuestro país, por parte de expertos de prestigio indica que la ola sigue subiendo. Se trata de Mundo Twitter de José Luis Orihuela (Alienta Editorial) y Twittergrafía de Mario Tascón y Mar Abad (Los libros de la Catarata).
Como reza en la recensión de esta publicación de Mario Tascón y Mar Abad que ahora se publica (septiembre de 2011), en una era en la que cada vez más personas utilizan las redes sociales, Twitter está significándose como una de las más interesantes, intrigantes y llenas de ingenio e información útil. La utilización de sus mensajes ha cambiado la forma de comunicarse entre las personas y ha ayudado a la propagación de información clave para las revueltas en el norte de África o en otros acontecimientos más próximos. La gente aprende, habla y ama a través de todo un nuevo ecosistema mediático que no existía hace algunos años.
Así, Twittergrafía, los autores buscan analizan cómo los usuarios escriben en esta red social, cómo se lanzan mensajes, cómo los políticos y las empresas intentan llegar a los votantes y consumidores, cómo se generan turbas que en minutos “linchan” a un tuitero, pero, sobre todo, cómo los ciudadanos han tomado y conquistado esa nueva plaza pública virtual llamada Twitter. Trucos de experto, explicación de las principales abreviaturas y parte de los códigos ocultos que utilizan los hackers y los más jóvenes completan una obra perfecta para quien sienta curiosidad por cómo está cambiando la comunicación y sirva de guía a quienes quieran participar en este nuevo mundo de forma activa.
Por su parte, en Mundo Twitter (junio de 2011), comparte con la publicación anterior el querer ser una guía para neófitos, sí como claves y recursos para mejorar su experiencia con esta red social. Para los usuarios avanzados y los administradores de cuentas corporativas encontrarán pistas y criterios para gestionar la comunicación con eficacia.
Muy interesante, son las claves que Orihuela ofrece respecto a comprender Twitter, algo que señala, no ocurre casi nunca a la primera. Según Orihuela “En Twitter hay que aportar valor para obtener atención a cambio, y hay que hacerlo de modo regular para poder construir una comunidad valiosa.” Twitter es un entorno conversacional que no perdona la trampa pero que recompensa la franqueza, la cercanía, el humor inteligente y el enlace oportuno.

Comunicación por arrobas

02A10N2QCualquiera que se haya acercado al mundo de la comunicación sabe que, tradicionalmente, lo cuantitativo era un criterio básico para medir los resultados de la política de comunicación de una organización. Se tenían en cuenta siempre criterios de medición, más o menos evidentes, cuando no, burdos: número de apariciones en medios, audiencia de los mismos, etc… cuando no, otras sofisticaciones como pueden ser el “equivalente publicitario de la presencia en medios”. Todo ello parte de un modelo bastante rancio de entender las organizaciones y las empresas, en general, y en consecuencia, la comunicación resultante como parte de su ejecutoria y resultado, en particular. La traslación de una filosofía de organización a una filosofía de empresa.

Todo esto se ha desmantelado progresivamente dejando sin referentes a quienes apostaban por este simple y comprensible modelo. La segmentación de las audiencias por un lado, la comunicación emocional, el papel de los e-nfluencers, el valor de las redes y la sociedad de la conversación, la complejidad en los entornos de las organizaciones, la identificación y percepción de los distintos públicos en la comunicación, la combinación de multicanalidad (con una correlación fiel entre actividad real y virtual), segmentación y conocimiento real de públicos, se ha conformado como un hecho mucho menos plano.

Hoy por tanto se habla más de “outcome” (consecuencia del resultado de la comunicación) que de “output” (resultados) en la comunicación y en las relacione corporativas. Es decir, si fruto de la comunicación y de la actividad de la organización, se logra identificación, reputación, coherencia,… Más que de fríos números justificativos del presupuesto gastado o de las burocracias comunicacionales que también han existido, perseguidoras de su propio espacio en las empresas.

En el caso de internet, Genís Roca lo explicaba muy bien en su post “No importa el tamaño, sino el cariño”, dónde aludia a la tendencia general de los proyectos de internet de acumular visitas, coleccionar fans, followers en Twitter o aumentar el número de amigos de Facebook. Todo ello de una forma maquinal, que introducía incentivos, incluso para las trampas y forzar el “page Rank”. En el fondo, lo que ha pasado es que se ha tomado el rábano por las hojas, con la furia del imitador o del recién llegado. Recordemos la anécdota que recorre los mentideros de una Presidenta de Comunidad Autónoma que pidió “tener” la misma comunicación que Obama, el día después de que el nuevo presidente fuera elegido por los ciudadanos e influyera decisivamente una campaña cuyo valor es la estrategia, más que internet (por mucho que haya sido una herramienta decisiva). Sobre todo, porque además, hay que reconocer el valor intrínseco que tiene Obama como candidato, que difícilmente es sustibuible con técnica.

La arroba de internet, si no se mide el alcance, puede ser identificada con las antiguas medidas de peso o de capacidad,de forma que el objetivo sea buscar “comunicación por arrobas”. La viralidad por la viralidad o el acceso a cascoporro son sus manifestaciones, lo  que, además, progresivamente ha ido devaluando su valor cuantitativo,  para empezar a ser relevantes elementos más cualitativos de influencia o retorno.

En el fondo, esta cuestión es la consecuencia de otro debate también extraordinariamente clásico, la diferencia entre información y comunicación, en lo que se refiere a su carácter unidireccional o bidireccional. De la diferencia entre cantidad y calidad. De la racionalización de los procesos, tras la explosión de los ‘snobs’. De los que priorizan las herramientas y la tecnología, a su sentido… En el fondo, estamos ante lo mismo de siempre.

Manifiesto del tren de claves

clutrainmanifestoUna revolución conceptual en la manera de entender los negocios. Las condiciones del mercado han cambiado. Hay que aprender a jugar con las nuevas reglas del juego. Es necesario un cambio radical en la relación entre las empresas y sus clientes. La clave del mercado ahora son las personas, una a una, con su propia voz.

MANIFIESTO DEL TREN DE CLAVES
http://www.cluetrain.com

95 TESIS

  1. Los mercados son conversaciones.
  2. Los mercados consisten de seres humanos, no de sectores demográficos.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz.
  6. Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación.
  7. Los hiper-enlaces socavan a las jerarquías.
  8. En los mercados interconectados como entre empleados intraconectados, la gente utiliza nuevas y poderosas formas de comunicación.
  9. Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.
  10. Como resultado los mercados se vuelven más inteligentes, más informados, más organizados. La participación en un mercado interconectado hace que las personas cambien de una manera fundamental.
  11. Las personas que participan en estos mercados interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información y soporte entre si mismos que de los vendedores. Ya basta de la retórica corporativa acerca de añadir valor a productos de consumo general.
  12. No hay secretos. El mercado en red sabe más que las empresas acerca de sus propios productos. Y ya sea que las noticias sean buenas o malas, se las comunican a todo el mundo.
  13. Lo que ocurre en los mercados, también sucede entre los empleados. Una construcción metafísica llamada “Compañía” es lo único que queda entre los dos.
  14. Las corporaciones no hablan en la misma voz que estas conversaciones interconectadas. Para su “audiencia objetivo”, las compañías suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas.
  15. En sólo unos pocos años, la actual “voz” homogenizada del mundo de los negocios — el sonido de misiones corporativas y folletos oficiales — parecerá tan rebuscada y artificial como el lenguaje de la corte francesa en el siglo 18.
  16. Hoy en día, las compañías que hablan el lenguaje del charlatán, ya no logran captar la atención de nadie.
  17. Las compañías que asumen que los mercados en línea son iguales a los mercados que ven sus anuncios por televisión, se engañan a si mismas.
  18. Las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia volviéndose más inteligentes y profundamente unidos en conversación, están perdiendo su mejor oportunidad.
  19. Las empresas ahora pueden comunicarse con sus mercados directamente. Esta podría ser su última oportunidad si la desperdician.
  20. Las compañías deben darse cuenta que sus clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
  21. Las empresas necesitan “alivianarse” y tomarse menos seriamente. Necesitan tener sentido del humor.
  22. Tener sentido de humor no significa poner chistes en el Web corporativo. Requiere tener valores, un poco de humildad, honestidad y un punto de vista sincero.
  23. Las compañías que intentan “posicionarse”, necesitan adoptar una posición. Idealmente relacionada con algo que realmente le importe a su mercado.
  24. Las declaraciones exageradas — “Estamos en posición de convertirnos en el principal proveedor de XYZ” — no constituyen una posición.
  25. Las compañías necesitan bajar de su pedestal y hablarle a la gente con quien esperan establecer relaciones.
  26. Las relaciones públicas no se relacionan con el público. Las compañías tienen un temor profundo de sus mercados.
  27. Al usar un lenguaje que resulta distante, poco atractivo, arrogante, levantan muros que las distancian de sus mercados.
  28. La mayoría de los planes de mercadeo se basan en el temor de que el mercado pueda enterarse de lo que realmente sucede dentro de la compañía.
  29. Ya lo dijo Elvis Presley: “No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente.”
  30. La lealtad a la marca es la versión corporativa de una relación estable, pero el rompimiento es inevitable — y se aproxima rápidamente. Gracias a que están interconectados, los mercados inteligentes pueden renegociar sus relaciones con velocidad increíble.
  31. Los mercados interconectados pueden cambiar de proveedores instantáneamente. Los “empleados de conocimiento” interconectados pueden cambiar de empleador durante la comida. Las propias iniciativas de reducción de tamaño en las empresas nos enseñaron a preguntar: “¿Lealtad? ¿Qué es eso?”
  32. Los mercados inteligentes encontrarán proveedores que hablen su mismo lenguaje.
  33. Aprender a hablar con una voz humana no es un truco de magia. No puede ser aprendido en alguna conferencia.
  34. Para hablar en una voz humana, las empresas deben compartir las preocupaciones de sus comunidades.
  35. Pero primero, deben pertenecer a una comunidad.
  36. Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa.
  37. Si su cultura acaba antes que comience su comunidad, entonces no tendrán mercado.
  38. Las comunidades humanas se basan en el diálogo — conversaciones humanas acerca de inquietudes humanas.
  39. La comunidad del diálogo es el mercado.
  40. Las compañías que no pertenecen a una comunidad de diálogo, morirán.
  41. Las compañías han hecho una religión de su seguridad, pero esto no sirve de nada. La mayoría se protegen menos en contra de sus competidores que de su propio mercado y fuerza de trabajo.
  42. Tal como en los mercados interconectados, las personas también se comunican entre sí directamente dentro de la compañía — y no solamente hablan acerca de las reglas y regulaciones, la linea oficial, rentabilidad.
  43. Estas conversaciones se llevan a cabo a través de los intranets corporativos. Pero sólo cuando las condiciones son favorables.
  44. Las compañías instalan sus intranets desde arriba para distribuir sus políticas de recursos humanos y otra información corporativa que sus trabajadores están tratando de ignorar.
  45. Los intranets tienden a centrarse en el aburrimiento. Los mejores se construyen desde abajo por individuos participativos que cooperan para construir algo mucho más valioso: una conversación corporativa interconectada.
  46. Un intranet saludable organiza a los empleados en varios sentidos de la palabra. Su efecto es más radical que la agenda de cualquier sindicato.
  47. Aunque esto asusta mucho a las empresas, también dependen en gran medida de estos intranets abiertos para generar y compartir conocimientos críticos. Necesitan resistirse a la tentación de “mejorar” o controlar estas conversaciones.
  48. Cuando los intranets corporativos no se limitan por el temor y normativas, el tipo de conversación que promueven resulta notablemente parecido a una conversación de los mercados conectados en red.
  49. Los organigramas funcionaron en la vieja economía en que los planes podían entenderse completamente desde el tope de las empinadas pirámides administrativas y se podían pasar detalladas órdenes de trabajo desde arriba.
  50. Hoy en día, el organigrama está hiperenlazado, no jerarquizado. El respeto al conocimiento práctico resulta más importante que la autoridad abstracta.
  51. Los estilos administrativos de “control de mando”, surgen de, y refuerzan la burocracia, las luchas de poder y una cultura general de paranoia.
  52. La paranoia mata la conversación. Esa es su meta. Pero la falta de una conversación abierta mata a las empresas.
  53. Existen dos conversaciones llevándose a cabo. Una dentro de la empresa. Otra con el mercado.
  54. En general, ninguna de estas conversaciones va muy bien. Casi invariablemente, la causa del fracaso puede encontrarse en las ideas obsoletas de “control de mando”.
  55. Como política, estas ideas son venenosas. Como herramientas, están descompuestas. Las prácticas de “control de mando” chocan con la hostilidad de los “empleados de conocimiento” intraconectados y generan desconfianza en los mercados interconectados.
  56. Estas dos conversaciones quieren encontrarse. Hablan el mismo idioma. Reconocen sus voces mutuamente.
  57. Las empresas inteligentes harán lo que sea necesario para lograr que lo inevitable suceda cuanto antes.
  58. Si el coeficiente intelectual se midiera como la disposición de “abrir paso” o quitarse de en medio, resultaría que muy pocas compañías se han vuelto sabias.
  59. Aunque en este momento es un poco subliminal, hay millones de personas en línea que perciben a las empresas como algo un poco más que curiosas ficciones legales tratando activamente de evitar que estas conversaciones se intersecten.
  60. Esta es una actitud suicida. Los mercados quieren conversar con las empresas.
  61. Desafortunadamente, la parte de la empresa con la cual se quieren comunicar los mercados se esconde tras una cortina de humo, de un lenguaje que suena falso — y las más de las veces lo es.
  62. Los mercados no quieren conversar con charlatanes y vendedores ambulantes. Quieren participar en las conversaciones tras la pared de protección corporativa (firewall).
  63. Ponerse en un nivel más personal: Nosotros somos esos mercados. Queremos charlar contigo.
  64. Queremos tener acceso a tu información corporativa, a tus planes y estrategias, a tus mejores ideas y a tu conocimiento genuino. No nos vamos a conformar con tus folletos a cuatro colores, o con tu Web sobrecargado de chucherías visuales pero con muy poca sustancia.
  65. También somos los empleados que hacemos funcionar sus empresas. Queremos conversar directamente con los clientes con voz propia, no con frases trilladas escritas en un guión.
  66. Como mercados, como empleados, estamos hastiados de obtener nuestra información por control remoto. ¿Por qué necesitamos reportes anuales impersonales y estudios de mercado de tercera mano para presentarnos unos a otros?
  67. Como mercados y como trabajadores, nos preguntamos ¿por qué no escuchas? Pareciera que hablas un idioma distinto.
  68. El lenguaje inflado y pomposo que utilizas — en la prensa, en tus conferencias — ¿qué tiene que ver con nosotros?
  69. Quizás impresiones a tus inversionistas. Tal vez impresiones a la bolsa de valores. No nos impresionas a nosotros.
  70. Si no causas gran impresión en nosotros, tus inversionistas van a salir perdiendo. ¿Que no entienden esto? si lo entendieran, no te permitirían hablar en la forma que lo haces.
  71. Tus ideas anticuadas acerca de “el mercado” nos hacen volver la vista al cielo. No nos reconocemos en tus proyecciones — tal vez porque sabemos que ya estamos en otro lugar.
  72. Este nuevo mercado nos parece mucho mejor. De hecho, nosotros lo estamos creando.
  73. Estás invitado, pero es nuestro mundo. Quítate los zapatos y déjalos junto a la puerta. Si quieres comerciar con nosotros, ¡baja de tu camello!
  74. Somos inmunes a la publicidad. Olvídalo.
  75. Si quieres que te dirijamos la palabra, dinos algo. Que sea algo interesante para variar.
  76. También tenemos algunas ideas para ti: nuevas herramientas que necesitamos, algún mejor servicio. Cosas por las cuales estamos dispuestos a pagar. ¿Tienes un minuto?
  77. ¿Estas tan ocupado “haciendo negocios” que no puedes contestar nuestro correo electrónico? Por Dios, vaya, volveremos mas tarde. Tal vez.
  78. ¿Quieres que pongamos nuestro dinero? Nosotros queremos que pongas atención.
  79. Queremos que descartes tu viaje, que salgas de tu introversión neurótica, ven a la fiesta.
  80. No te preocupes, aún puedes hacer dinero. Eso sí, mientras no sea lo único en tu mente.
  81. ¿Te has dado cuenta que, por sí mismo, el dinero es unidimensional y aburrido? ¿De qué más podemos hablar?
  82. Tu producto falló. ¿Por qué? Nos gustaría preguntarle a la persona que lo hizo. Tu estrategia corporativa no tiene sentido. Nos gustaría hablar con tu Director General. ¿Cómo que no está?
  83. Queremos que trates a 50 millones de nosotros tan seriamente como tratas a un periodista financiero.
  84. Conocemos algunas personas en tu empresa. Son buena onda en linea. ¿Tienes más de esos escondidos por ahí? ¿Pueden salir a jugar?
  85. Cuando tenemos dudas, nos apoyamos en el resto de nosotros para aclararlas. Si no tuvieras control tan estricto sobre “tu gente” tal vez nos apoyaríamos en ellos también.
  86. Cuando no estamos ocupados siendo tu “mercado objetivo”, muchos de nosotros somos tu gente. Preferimos hablar con amigos en línea que estar viendo el reloj. Eso ayudaría a difundir tu nombre mejor que tu Web del millón de dólares. Pero tu dices que hablar con el mercado le corresponde al departamento de mercadotecnia.
  87. Nos gustaría que entendieras lo que está pasando aquí. Eso estaría muy bien. Pero sería un error pensar que vamos a esperar con los brazos cruzados.
  88. Nos preocupan cosas más importantes que si vás a cambiar a tiempo para hacer negocio con nosotros. El negocio es sólo una parte de nuestras vidas. Parece ser todo en la tuya. Piénsalo bien: ¿quién necesita a quién?
  89. Tenemos poder real y lo sabemos. Si no alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será más interesante y divertido para jugar.
  90. Aún en el peor de los casos, nuestra nueva conversación es más interesante que la mayoría de las ferias comerciales, más entretenida que un programa de televisión y ciertamente más apegada a la vida real que cualquier Web corporativo que hayamos visitado.
  91. Nuestra lealtad es para con nosotros mismos — nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos, hasta nuestros compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo, tampoco tienen futuro.
  92. Las compañías gastan millones de dólares en el problema Y2K. ¿Cómo es que no pueden escuchar el tic-tac de esta bomba de tiempo? En riesgo está algo más importante.
  93. Estamos tanto adentro de empresas como fuera de ellas. Los límites que separan nuestras conversaciones se parecen hoy al muro de Berlín, pero son sólo un estorbo. Sabemos que caerán. Trabajaremos de ambos lados para hacerlos caer.
  94. Para las corporaciones tradicionales, las conversaciones interconectadas parecen un mar de confusión. Pero nos estamos organizando más rápido que ellas. Tenemos mejores herramientas, más ideas nuevas, y ninguna regla que nos detenga.
  95. Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando.

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Copyright 1999 Levine, Locke, Searls & Weinberger

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Consejos para que un blog capte la máxima atención

02A108R5En primer lugar, hay que conocer las motivaciones para realizar un blog. Según una encuesta hecha a a 50 blogueros españoles de referencia sobre por qué escribían un blog, estos fueron los resultados:

  • Elaborar tutoriales
  • Desahogo on line
  • Emisión de opinión, protesta, activismo sociopolítico, “una plataforma de poder” (individualismo comunitario)
  • Conversar y conocer a otras personas
  • Generar y compartir conocimiento
  • Dejar una huella perdurable

Por ello, y dependiendo de la motivación para elaborar un blog, tendremos que plantearnos cuáles son los mecanismos para captar la máxima atención y para quién:

  • Sea honesto, ansparente y abierto
  • Sea apasionado pero muestre sentido del humor
  • Lea y enlace a otros blogs
  • Pida la opinión/participación de los lectores
  • Sea justo con su competencia
  • Sea siempre educado, incluso en la mayor discrepancia con el contrario
  • Sea usted mismo, muestre una voz personal.

¿Qué es un blog?

02A10MDBLa extensión del fenómeno de los blogs en internet puede hacer no necesaria una definición de esta herramienta de comunicación, pero sus características dentro del movimiento internet 2.0 merecen la pena ser descritas, en la medida que recoge una nueva filosofía de la comunicació, basada en las conversaciones y en las aportaciones entre los creadores-seguidores de cada blog.

Según Alberto Ortíz de Zárate, un sitio web frecuentemente actualizado (una o más veces al día) compuesto de artículos generalmente breves que se disponen en orden cronológico inverso, donde uno o varios autores escriben libremente mediante una herramienta de publicación sencilla, y a la que se le añaden con gran facilidad fotos, audio y vídeo. En un blog, por tanto, no es el envoltorio lo que cuenta, sino el contenido.

Un blog es lo contrario del marketing de masas: no irrumpe en nuestras vidas, sino que consigue que los lectores lo sigan voluntariamente o utilicen mecanismos de sindicación del contenido de los mismos.

Quizá por eso los profesionales con un buen conocimiento de su área que crean un blog se convierten en una autoridad en el tema, y son seguidos por miles y miles de personas a quien pueden llegar a ejercer una gran influencia.

La potencia del blog como medio está en el carácter bidireccional de la comunicación. La conversación no hay que buscarla sólo dentro de cada blog, sino en la interrelación entre ellos (lo que a su vez le da relevancia)(*criterio de búsqueda de Google: actualización y relevancia)y a todas las conversaciones directas e indirectas que generan.

Uno de los valores fundamentales de los ‘blogs’ es la credibilidad. No es posible ganar credibilidad si no estamos dispuestos a entablar conversaciones de igual a igual. Y debemos saber ir donde se producen estas conversaciones; no esperar a que vengan a nuestra puerta y entablen un diálogo con nosotros.